lunes, 20 de diciembre de 2010

Palabras a media tarde

32º de calor segun la temperatura de mi widget de windows y eso que ayer vi en la televisión del metro que la máxima para hoy eran 29º.
En fin... igual andan muchos seres asándose en la calle, mientras yo, fresquita, escribo desde el comedor de la cocina.

Yo, debería andar callejeando también, pero, acá estoy.
Aburrida de tener este sentimiento de mierda, hoy me bajó toda la tonterita y creo que es el primer buen paso para comenzar a ser una mujer fría.

Ya no sé si es bueno o malo levantarse pensando en otra persona y seguir pensando todo por dos, si finalmente las cosas quedan sólo en eso; pensamientos.
¿Hasta qué punto es bueno jugársela?

Ando demasiado taimada.
Quiero dormir, llorar, descansar...
y tengo miedo a querer estar sola.

domingo, 29 de agosto de 2010

Reciprocidad.

Después de dos días de alcoholizarme como nunca, me pregunto por qué mi cuerpo recurrió al alcohol para tapar esta pena tan grande.
El viernes, me fui a "conversar" con mi amiga Cata a un Pub del agraciado Barrio Lastarria.
Comencé lentamente con mi amado Amaretto sour, sí, el de aquel local que me encanta y que ha cubierto una de las locuras más lindas que he vivido... pero bah! esa historia es otra.
Volviendo al asunto, Comencé con mi Amaretto, comí un rico arroz con palta y sésamo, sushi y pisco sour, pisco sour, pisco sour... yyyyyyyyyyyyyyyyyyyy... morí.
Salí del local a las 11 de la noche, sin ni un peso en la BIP y entregándome a lo que primero ocurriera: que alguien me recogiera en la calle, que me encontrara con alguien que me llevara para algun lado, que la micro entrara por Lastarrias y parara frente a mi a abrirme sus puertas o que me pusiera a caminar sin sentido. Ya a esa hora, no pensaba en volver a mi casa, porque era la posibilidad más difícil sin tener el metro abierto.
En contra todo pronóstico, se dió el milagro... 23:10 y el metro aun estaba abierto. Pasaje seguro a casa y a mi dolor de cabeza.
Bajé al metro, cargué en los famosos totems y entré... y como nunca sucede en viernes en la noche o en los fines de semana, el metro apareció de inmediato por el túnel con dirección a San Pablo. Yo y mi alcoholizada humanidad, bajaron las escalera (no sé cómo) y se subieron al primer vagón.

Llegué a mi casa, no me podía la cabeza del dolor, pero sentía que necesitaba desahogarme.
En contra de mi voluntad (que me llevaba directamente a dormir), me conecté a internet y luego, tuto.
Desperté el día sábado con un beso de despedida, de esos que adoro con el alma por parte de Hugo y el puto dolor de cabeza que no me abandonaba.
Me levanté, me duché y salí... y esta vez si que no volvía hasta el otro día; así que tomé mi saco de dormir y me marché.
Pedro pasó a buscarme a San Pablo con Américo Vespucio.
El lugar de ensayo lo habían cambiado y resultó que era en un sector casi rural, con agua "bebible" pero no potable, al lado de una pequeña carretera y por donde pasaban buses a Lampa y un bus de acercamiento rojo. Al verme rodeada de taaaaanta cosa campestre, imaginé el frío nocturno, sola dentro de un saco de dormir, cagada de sed (porque además no había NINGUN NEGOCIO CERCA) y fue suficiente para querer venirme y abortar misión con lo de la noche... pero esta vez decidí no comentar nada por mensaje de texto ni dar señales, porque como que a estas alturas, siento que dan lo mismo... como si no los leyeran u.u
Empezamos el ensayo... bailé y sudé más que caballo de feria, recordaba a mi hermana, a mi mamá y me empapé de energías positivas. Bailé como nunca antes lo hice en ensayo, mientras tanto, conversaba con Pamela y Fernando, quienes amablemente me acogieron desde que llegué y que se han convertido en muy buenos partners (y más este día, en que ellos también se quedarían... en ese momento me di cuenta de que la cosa nocturna no podía estar tan mal).
El ensayo terminó, pocos se fueron. Prendimos una fogata, conversamos mucho y al rato, guitarreo, canturreo y risas... muchas risas.
Cerca de las 3 de la mañana, Pamela y Fernando deciden irse a su casa y el mundo se me vino abajo por un momento. Yo no podía hacer nada.
Me arrimé a las conversas con las muchachas, seguí riendo (y bebiendo), hasta que me dieron las 6 de la mañana y mi cuerpo ya estaba muy cansado.
Fui, entré a la sala, abrí mi saco de dormir y me metí dentro.
Los primeros momentos, fueron agradables... no sentía frío y seguía riéndome de como molestaban a los que trataban de dormir. Fotos por aquí, fotos por allá, tallas por kilo y sueño también.
En algun momento, el sueño se apoderó por mi y cerré los ojos... hasta que sentí que el piso se ponía helado y que mi espalda se congelaba. Entre en un estado de hipotermia terrible, de esos que dan rabia y ganas de llorar.
Hablé con Hugo, le dije que me iba y que no tenía plata en la BIP; y que estando en el medio de la nada, era imposible poder cargarla.
Amablemente, junto con Alexis, accedió a irse conmigo. Se dijo y se hizo.
Salí del saco, lo guardé, cerré mi bolso, me despedí, me puse los lentes de sol y abandonamos la escuela en menos de 5 minutos.
La micro se dio muchísimas vueltas antes de llegar al metro Zapadores, en donde nos bajamos en estado de zombie. Cargué la tarjeta, me subí al metro, me bajé en Santa ana y empecé a caminar al edificio de Cienfuegos con Huérfanos; ¿Cuál era el destino? NI YO LO SABÍA!
Mientras caminaba en esta fría mañana de domingo, le mandé no sé con qué mente un mensaje a mi prima Jimena que decía de forma clara:
"Weona... abre la puerta de tu departamento... recibe a esta pobre desamparada carretera que no tiene donde estar y que muere de frío en la calle. Por favor!" Tal cual.
La Jime, se paleteó, se levantó y vio mi rostro demacrado y poco digno.
Entré, tomamos desayuno, nos encerramos a fumar y a conversar y a las 11 mi cuerpo decidió descansar. La Jimena me despertó a las 14:10 para subir al 5º piso para almorzar.
Subí, se rieron de mi estado (mucho) y me preparé para almorazar.
Mientras bebíamos el aperitivo (seguía tomando), comencé a relatar lo del día jueves en la noche a mis tías y a mis primas... terminamos todas llorando y mi mamá callada asentía todo. Me sentí más desahogada que hablando con el mismo culpable de todo esto.
Al terminar la conversación, me sequé (nuevamente) las lágrimas y me paré... no para ponerle un punto final, sino que para tratar de despejarme.

En ese momento me di cuenta de que tenía otras cosas en qué pensar, aparte de lo sucedido el jueves y volví a completar los pensamientos que tenía antes... lo recordé nuevamente y he tratado toda la tarde aclarar en qué parada estoy.
No sé qué se busca en este momento... no sé si le pido mucho a mi vida.
Quiero claridad, manifestaciones, sentimientos, verdades, sinceridad... y en esta semana que ya termina, yo ya he dado mucha cuota de todo eso.
¡¡¡Quiero lo mismo para miiiii!!!

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Soluciones?

Ya es quincuagésima vez que pasa... y quincuagésima vez que pido un poco de consecuencia.
Me pregunto, ¿Cuántas veces es necesario repetir una situación para que otra persona pueda tomar el toro por los cuernos?
En fin... sé que podría morir esperando.
Conversando cibernéticamente, me he vuelto a preguntar si es normal que un "ente" no sepa pololear.
O sea, por ejemplo, todas dicen "nadie te enseña a ser mamá"... pero ciertos hombres no están ni ahí con indagar en el arte de ser y hacer pareja.
Partamos por algo tan simple, como:

"Salir a pololear": ¡Eso!... ¡sí!... eso mismo que usted está pensando. Eso de salir a todas y a ninguna parte a dejar las patas en la calle o a aplastar algun cesped de algun parquecillo. Matar el tiempo para estar juntos.
Nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE, dice que es necesario ser millonario para esto. Los hombres deben comprender (que al menos en mi caso) que no es necesario un helado, una gran comida, un regalo o algo por el estilo. Tan simple es, que no se requiere nada más que abrazos, besos caricias y... plata en la BIP.

 "Vida de pareja": Pregúntese qué es vida de pareja.
Creo no estar equivocada, pero, pienso que es esa sensación de compartir todo lo que se tiene y lo que no. El pensar en el otro en el caso de cualquier cosa. Compartir tiempos y compatibilizarlos... equilibrarlos. Buscar las instancias de "Salir a pololear" en ese momento de la semana que uno suele guardar siempre para esa otra persona.

"Sentimientos compartidos": Tan fácil como compartir malestar y bienestar del otro. Si tú estás mal, yo también lo estoy. ¿Acaso es difícil de comprender? Yo encuentro que no... pero no tolero que mi otra mitad no lo entienda.

"Discusiones": Discutir, nunca ha sido sinónimo de pelea. Segun la RAE: "Dicho de dos o más personas: Examinar atenta y particularmente una materia. // Contender y alegar razones contra el parecer de alguien."
Es decir, y está más que claro, que el discutir nunca ha significado separación o rencor. Es necesario respetar el punto de vista del otro... aunque uno no lo comparta.

"Ignorar": Para mi, es una soberana estupidéz. ¿Cuál es el problema de que otros te vean amar a tu pareja? Claro está que no me refiero a esos besos y demostraciones de flaytes, esos que se ven como pegados y todos babeados. Acá entra lo de "los detalles hacen la diferencia". Que rico es sentirte siempre bajo el alero de una bonita mirada, un mensaje ocular o cosas tan simples como un abrazo. ¿Acaso es algo imposible? Al parecer, en algunas personas, sí lo es.

"Comunicación" (o pegarse el alcachofazo): ¿Por qué a veces siento la necesidad de pegarme un cartel para que mi pareja sepa que no me siento bien? Sí, está bien... los hombres no tienen ese sexto sentido, pero, no es necesaria una bola de cristal para entender y atender lo que una mirada comunica. Yo, soy una mujer muuuuuy expresiva. Si hasta mis amigos cachan cuando no estoy al 100%. Que raro es que tu pareja no sepa leer entre líneas, ¿acaso eso también se enseña?

"Vida Sexual": Acá, entran todas las "definiciones" anteriores. Buscar y encontrar es una lata... pero en este aspecto no hay nada más exquisito. Me considero una mujer fome en la cama... pero eso no quiere decir que no sea apasionada. Claro que, igual es entrete que ya te conozcan al derecho ya al revés y le den al clavo con las cosas que más te gustan en el momento preciso. Gran trabajo ese... pero nadie se aburre laburando en este aspecto.

"Aspeco físico": Yo, soy de esas que jamás se pone algo si no le combina. No uso muchos accesorios, pero mis prendas de vestir son mis tesoritos... no por nada me he demorado tanto en la feria metiéndome a los cerros de ropa a buscar lo que necesito. Me gusta que me digan que me veo bien... y más si te lo dice tu pareja.

"Tino": O sea, en otras palabras, "ubicatex". Si ya ha pasado una semana en que no has tenido vida de pareja, y te queda un tiempo libre, EVITA OCUPAR ESE TIEMPO EN COSAS QUE NO SEAN ESTAR CON TU PAREJA. ¿Por qué? Fácil po'! Por que nosotras también esperamos que sea la otra persona que desee estar con uno. No es necesario andar detrás de la otra persona para sentirlo cerca... Así que de una vez, han de comprender que la vida de pareja que nosotros esperamos, no es compartir una "cotidianeidad", si no, detener el reloj y saber que es el momento para salir de la rutina. El "Tino" puede ser visto o analizado en todos los otros aspectos nombrados anteriormente.

A ver...
si sigo escribiendo, voya aterminar el día del loly.
Si algo más se me ocurre, aparecerá acá, proximamente.
Saludos a todos...
y sí... necesitaba autoanalizar esto.

miércoles, 14 de abril de 2010

¡¡¡Mi tecito!!!

De verdad que no sé qué es lo que tengo, pero me he encomendado al té de manzanilla todas las noches (en realidad, a la mayoría de ellas).
Recuerdo que hace casi 12 años, estaba igual que ahora: pensando y calentándome el mate por cada cosa que me pasa o que está por pasar (pasándome los rollos correspondientes).
A veces me pregunto si es normal desvelarse pensando mucho en todo... si es normal querer arreglar el mundo sólo pensando y poniéndome empáticamente en todas las situaciones existentes, buscando palabras, excusas, sinónimos y un cuánto hay de frases para situaciones que no han ocurrido.
Extraño los tiempos en que alguien me daba una pastillita mágica que me hacía dormir y hablar webadas para finalmente, quedar inconciente. Era la mejor opción existente.
No tengo ni una puta pastilla para dormir... y siento que la necesito con urgencia.
Necesito también, dejar de pensar en tonteras. La última brígida que pensé y planeé, la lleve a cabo el lunes por la mañana, y todo iba saliendo a la perfección. Yo, lloraba como Magdalena, mientras recitaba cada una de mis estudiadas palabras... en todo caso, estaba ultra decidida.
En la fila del banco, la gente estaba muy callada escuchando todo lo que yo hablaba con voz baja (sí, aprendí a hablar en voz baja) y miraban como mis lágrimas caían por debajo de mis anteojos de sol.
Llegué a mi casa y ofrecí el éxodo. Y hasta ahí quedó todo... no sirvió ninguna de mis estudiadas palabras, pero me llevó a un hermoso día en el que me sentí acompada y vigilada de muy cerca.
Y ahora, ya estoy pensando en más webadas... pero ya tengo al lado la tacita con mi té de manzanilla; así que espero que no me dure mucho la reflexión.

martes, 13 de abril de 2010

Cutis de ave.

Acá estoy, transmitiendo desde Casas Viejas, en Puente Alto.
Ya que yo no tengo ni lector de dvd, ni audio (y en este momento no tengo siquiera computador), acá estoy, a pesar de que tengo que estar como a las 4 de la tarde en la casa de la pOlina, viendo los videos de la Tapati, que tanto me ha costado obtener.
Es como si estuviera allá escuchando el coro haka opo.
Parece que fue ayer...
Mi piel reacciona a la música.
Espero que pueda volver a la Isla.

Ya... eso era de pasadita.
Estoy muy atrasada y a la cresta del mundo. Y más tarde, Ori Rapa Nui!!!
=)

Shabela!

viernes, 9 de abril de 2010

El saco de papas ideal.

Queda casi una semana.
Agradecida hasta el contre de que mi amigo Daniel, más bien conocido como el "Sharky" me haya considerado en la lista de invitados para su matrimonio.
Vino hace más de un mes, en auto, a dejarme el parte a la puerta de mi habitación.
Lloré de la alegría y de la emoción. Le di mil veces gracias por hacérme partícipe del día más importante de su vida, por separar las cosas y por recordarme nuestros 10 años de amistad.
Su novia es una mujer maravillosa; es como hecha para él. Simpática, piti y crespa, jajajajajajajajaja, igual que yo. Digna participante activa de CRESPAS S.A. De verdad que la Jenny es lo que mejor que le pudo pasar a mi compa're.
Le confirmé de inmediato... después de todo, no podía ser tan vaca como para no ir.
Ahora, a 8 días del suceso, estoy atada de manos.
He buscado por todas partes el vestido perfecto y como ya he ido a matrimonios con él (con el Daniel), no me puedo repetir los vestidos.
El primero que ocupé, era uno negro, ceñido y corto que iba acompañado por un tapado de encaje que era levemente más largo que el vestido. El segundo, fue mi vestido de fiesta de graduación... el inolvidable amarillo con corte bajo las pechugas, pabilos delgados y dos telas que lo hacían ver muy lindo.
Pero, next... no me los puedo repetir. El negro ya le queda bueno a mi hermana y como el amarillo es inolvidable, ni modo que lo vuelva a ocupar.
Viendo las fotos de una amiga en su facebook, vi un vestido verde tal como imaginé usar para una ocasion como esta. Un vestido corto, ceñido hasta la cadera y con una pequeña falda; strapless y con aplicasiones de satín. Si hasta me imaginé con ese modelito, hasta que el sábado fui con el afán de hacerle la gran pregunta a la niña en cuesitón y sucedió que el vestido se lo habían prestado
¬¬
Ahora, otra vez estoy de brazos cruzados.
Acabo de hablar con la Pili, madrina de los novios y está en las mismas que yo... no tiene un veinte en los bolsillos y siente la obligación de amiga de estar ahí.
Ya ni sé de dónde sacar un puto vestido... ya ni sé si quiero que sea corto o largo y ya ni sé cómo mierda voy a llegar al matrimonio vestida de "Señorita"
A veces me pregunto si será tan necesario ir... si al final, es un momento importante en la vida de mi amigo, que, si voy con jeans, arruinaría por completo. Si es por eso, mejor voy a la iglesia no ma'... si, total, el señor Dios, no me va a discriminar por ir de jeans y zapatillas y, después del "puede darle el beso a la novia" me vengo a mi casa y doy mi participación por terminada.
Puta que a veces se convierte en cacho ir a un matrimonio.
Que el regalo, que el vestido, que cómo me voy, que cómo me vengo, que con quién me van a sentar, que qué va a pasar si agarro el ramo, que qué pasa si saco la guagua de la torta... Waaaaaaaaaa!!!
Por el momento, necesito $10.000 para asegurar que de alguna manera llegaré a la casa (aunque sea en burro) y necesito un vestido que se ajuste a mis medias (grandes tetas, buen rollo, poco poto, buenas piernas y altos tacos negros)
Si alguien quiere ayudarme... se lo agradezco.

jueves, 8 de abril de 2010

Desafío para mi... la eterna Loser.

Ya!
Ahora sí que escribo, ahora que estoy con los pies sobre la tierra después de mis anheladas vacaciones en Isla de Pascua.

Increíble estar allá y vivir todo lo que había visto y soñado sólo por material audiovisual. Una de las mejores experiencia de mi vida (y digo una de las mejores porque he tenido otras).
Vino el terremoto en el continente y yo, allá... sin saber nada de mi familia, tratando de hacer lo imposible y viendo que las posibilidades de volver se volvían cada vez más difíciles. Y yo no no me quería venir porque no me gustara la isla, sino porque veía puras atrocidades por la televisión... increíble, pero no mostraban nada bueno! Y una allá, a más de 3.000 km. de distancia, sin siquiera un celular con cobertura.
Fueron momentos muy angustiantes... aunque nunca estuve sola. Creo que jamás había escuchado una frase tan comprometedora por parte de Hugo como la de esa madrugada: "Lo que quiera Dios que pase, estaremos juntos" Esto nació a la alarma de tsunami que se venía. Era una campana y una sirena que sonaban de forma estridente e interminable. En esos momentos pensé: "¡¡¡Weón... no me puedo morir en este islote y más encima ahogada!!!"
Estando en Kaituoe (sector donde nos quedábamos), esperé pacientemente qie volviera la señal de la televisión y de ahí, no pude volver a pegar un ojo. Creo que me dieron las 11 de la mañana y yo, sin pegar un ojo (pasé la noche en vela y más encima, allá hay dos horas menos que acá)
Después de todos los acontecimientos, vinieron los peregrinajes eternos al aeropuerto y no, no hay vuelo, no hay aviones, la loza en santiago está rota, todo suspendido hasta una semana más, por favor, escuhe la "Manukena"... ahí informaremos; y tantas cosas así.
Logré subirme a un avión el día Martes 02 de marzo, luego de haber estado la noche anterior rogándole a una niña de LAN que me por favor me subiera al vuelo que iba saliendo. No hubo caso, me tuve que devolver a la casa con maletas y todo.
En fin... llegué el martes cerca de las 10 de la noche y me bajé del avión como a las 23.00 hrs.
Lloré como Magdalena al ver a mi familia... al fin todos juntos después de la catástrofe.
Ya en Santiago, me di cueltas por todos lados con mi bronceado maravilloso (que ya desapareció) y esperando a ver qué onda este año.
Salió el resultado de las audiciones y casi me caí de poto al ver mi nombre en la lista. Es otro sueño convertido en realidad.
Ahora, después de tantas vueltas y cambios, estoy reorganizando mi vida.
Viendo que necesito pelear por algunas cosas, surgir en otras, comenzar en otras y redistribuir otras tantas.
No sé si logre todo lo que quiero... pero hay algunas cosas que ya están zanjadas, que no sé si era necesario deshacerme de ellas, pero creo que el crecimiento personal es lo primero.
Ahora, veremos qué queda por pasar.
Tengo ánimo... pero necesito algo.
No sé qué, pero lo necesito.

domingo, 3 de enero de 2010

Angustia...

Comenzó el año 2010... y aunque con cue'a han pasado 3 míseros días, creo que ha andado todo muy bien.
Comencé el año con toda mi familia (faltó solamente Felipe... entonces, con casi toda mi familia), una cena simpática, bonita y bien acompañada; aunque los nervios de todo lo que le había sucedido a Hugo, me tenían un poco preocupada y era justamente lo que no quería.
Traté de pensar en muchas cosas, en comer con calma y pensar sólo en buenas vibras para él. Ya quedaba tan poco tiempo para el comienzo del fin que ya nada podía salir mal. Gracias a Dios, mi papá supo y pudo salvarle la vida.
Mientras tanto, en el departamento de mi tía, llovía el cotillón, las bromas, las cosas para beber y comer. Nada que decir, todo perfecto... si hasta los fuegos artificiales los vimos en la comodidad de la ventana del living; como si hubiésemos podido tocarlos, al igual que a los globos que lanzaron miles de personas en el frontis de la Torre Entel.
Luego vino el brindis, los abrazos, el baile... y yo estaba resignada a que ya había empezado a extrañar a mi ser. Ya nos habíamos despedido en la tarde en el mall, luego de las típicas compras de última hora antes de un largo viaje.
Empezaron a llegar los invitados a la fiesta de los abrazos, mucha gente que incluyó un pseudo baile en la Plaza Brasil.
De repente, tocaron a la puerta... y apareció mi papá y detrás de él... Siiiiiiiiiiiiii!!! Mi Hugo!
Fue la mejor sopresa de año nuevo... poder abrazarlo y besarlo, cuando yo ya pensaba que nuestra despedida ya estaba consumada.
Le serví un plato de cena (porque no había podido ni cenar luego de tanto drama), muchas ensaladas, espárragos. Comía como un niño muy contento. Tus ojos de agradecimiento no los olvidaré jamás.
Conversamos acerca de todo lo que había pasado y yo sólo atinaba a mirarlo y a hacerme la idea de que van a pasar más de 20 días antes de volver a abrazarte.
Mi papá alzó la voz y dijo "Vamos, Hugo" y él respondió... "no sé Raúl, cuando tú digas"; y a mi la cara se me caía de pena. Y entonces vino la frase mágica: "Hija, ¿te vas con nosotros?" y yo, ni chisté. Se dijo y se hizo.
Llegamos a la casa de mi papá y nos encerramos en la pieza, nos acostamos y nos abrazamos muy fuerte. Nunca olvidaré eso... no fue necesario más que besarlo y decirle mil veces que lo amo.
Hubiese querido que esa noche no se acabara nunca!
Hice el mayor esfuerzo para no quedarme dormida y sentir cada caricia... sus abrazos fuertes, sus cariños lindos.
Y así, nos quedamos dormidos... hasta queeeeeeeeeeeeee... Sonó el reloj. 06:20 am.
Nos levantamos, te serví desayuno, subimos las maletas al auto y fin. Nos íbamos al aeropuerto.
Hicimos la fila del equipaje, lo pesamos, lo entregamos y el tiempo avanzaba endemoniadamente rápido.
Caminé lo más lento posible a la sala de embarque de los vuelos nacionales, evité a toda costa que vieras la hora, pero a las 08:30 dijiste "ya".
Te despediste de Karin, de mi papá y yo te abrazé, evité llorar y volví a decirte que te amo y la inevitable frase "espérame... nos vemos allá".
Dejé de verte y empezamos a caminar para salir del aeropuerto. En ese momento me vino una angustia tremenda... quise devolverme para volver a abrazarte y decirte nuevamente que te amo. Pero fui fuerte y seguí caminando.
Nos subimos al auto, luego de chequear bien por cuál puerta abordarías el avión y partimos rumbo al camino local que está paralelo a la pista de despegue-aterrizaje.
Lo llamé unas 10 veces... era una especie de madre que estaba nerviosa por ver a su chiquillo explorar cosas nuevas.
Última llamada y me dijiste "ya amor... tengo que apagar el celular" y yo me despedí, te desee un buen viaje y corté e inmediatamente volví a llamarlo y nada... "este teléfono, bla bla bla"
Ahí vi cada movimiento del avión, hasta que despegó ante mis ojos (no me pude aguantar las lágrimas) y lo vi desaparecer.
Ahora, quisiera decirte todo el miedo que he sentido al tenerte lejos, que me muero de ganas de irme ya, que el tiempo es como si se hubiese detenido, que estoy nerviosa por eso que tú sabes, que ya están los papeles listos y que mañana comienza la travesía que va a terminar (supongo) el día 15 de enero.
Luego de esto, esperarmos los resultados... y después... A TU ENCUENTRO EN EL AEROPUERTO DE MATAVERI!!!

Quiero que el tiempo avance, te necesito mucho a mi lado.
Sólo quiero que me recuerdes, que estés bien y que me esperes.
No hago nada más que pensar en ti... te extraño, amor!