Se pierde el dinero, las oportunidades, la virginidad... hasta la vida!
Las pérdidas, no siempre tienen que ver con el extravío; al menos, no las más importantes.
Estos últimos 6 meses, han sido raros, extraños, dolidos, ingratos... y toda la culpa es mía. Sí,la culpa es mía.
Tuve un momento de "toma todo", solamente por el miedo de "perder", pero, la vida se encarga de devolver todo y en eso estoy, recibiendo tortazos, espaldarazos e ingratitudes.
Hice tanto mal a personas que no lo merecían y que, quizás, jamás me perdonen.
Hoy, ya no doy más del arrepentimiento; lloro desconsolada por todo lo que perdí, por culpa de mi mente loca y, a ratos, perversa.
Todo y nada tiene sentido, ahora que rememoro todas las cagaditas que me mandé.
Quise vivir la vida loca, como algunas lo hacen, quise pasar de lista y el efecto fue en rebote, quise amar y aún no estaba preparada, quise volver... y ya no hay vuelta.
Debo reconocerme como una persona totalmente dependiente, en cuanto a sentimientos y cariños. No sé valerme sola, no sé qué hacer sin el apoyo de alguna persona.
Hoy, enfrento la partida de mi amiga y es de esas amigas de verdad, porque también le mentí, también no nos hablamos, también rabeamos y también me apuntó con el dedo y quizo no verme más, pero... ahí estuvo.
En un momento, la vida hizo que a ella el escupo que tiró al cielo, le cayera en la cara y la bañara completamente.
La vi sentir y permanecer en unos brazos que nunca había querido, bajo circunstancias que jamás deseo para ella. Y en el momento en que las cosas se nublaron, se acercó a mi y me dijo: "la tortilla se dió vuelta y hoy ya no soy quién para apuntarte con el dedo". De ahí, en adelante, un hilo nos unió, en las buenas y en las malas, compartiendo cada lágrima, cada sentimiento errado, cada condoro de mi parte.
Siempre estuvo ahí y hoy, veo que te alejas con el corazón quizás más trizado que el mío, pero, con tu bolso de sueños y crecimiento bien empacado. (No voy a decir maleta, jajajajajaja)
Hasta hoy, te dije que no te fueras, porque mi egoísmo no permite verte ir, no tenerte cerca y obviamente, el miedo físico de quedarme sola, pero, quiero que seas feliz y la mejor en este lindo proyecto. Todo está en ti y, en cuento a lo otro, ya pasará.
Por mi parte, ya no quiero causar problemas a nadie, ni dolor, ni angustia, ni pena.
Por primera vez en mi vida, fui una mujer mala... y CRESTA QUE ESTOY ARREPENTIDA.
Fui una descarada, mala clase, desalmada y por eso, porque todo se devuelve en la vida, estoy como estoy.
Perdí tantas cosas que valían oro en mi vida y otras que ya comenzaban a valerlo.
He pensado en tomar tristes decisiones, pero, miro a mi vieja, a mi hermana, a mi Crespa y cierro los ojos, cuento hasta 10 y camino y después de ese caminar vuelvo a pensar en que en estos instantes, sólo ocupo espacio, resto aire y un etcétera de cosas más.
Llegué de la isla el 22 de febrero y he salido de mi casa no más de 10 veces. Estoy encuevada y enterrada en mi cama, no tengo fuerzas para levantarme y me falta el motor de la vida: la danza.
Hago clases, enseño, corrijo, ayudo... pero, como bailarina, estoy estancada y el peso de mis pies, es tan pesado como el de mi conciencia.
Ahora, estoy más sola que nunca y no sé hasta cuándo pueda soportar tanta amargura y desdicha. Mi desfachatez a ratos es máxima, al querer pedir otra oportunidad en la vida, una oportunidad para ver que la vida es más que trabajo, notebook, celular, pieza y cigarrillos, pero, me enrostran cada vez más que no soy merecedora de nada, que "acá el único que tiene derecho a hablar y pedir cosas soy yo" y el basureo me llega hasta el cogote.
Si alguien llega a leer esto, perdóneme... no sé de qué, pero, perdóneme.
Si le hice algo malo, créame que ya no quiero siquiera hacer cosas buenas. No busco olvido. No busco reencuentros. Sólo, perdóneme.
Al final, acá soy yo la única que...
... perdió el perdón.
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