martes, 31 de julio de 2007

La desaparición y presunta desgracia de mi Pepito Grillo.

Hoy día si que sí...
Escuchar ese tipo de cosas, son lo más doloroso para mi, más después de falsas afirmaciones o supuestos antes expresados de forma convincente.
Hoy sí que sí...
extraño muchas cosas.
Gestos, palabras, frases, promesas... y sin embargo, vuelvo a escuchar que mi cara era de esas "para no verme más".
Nadie obliga a nadie a verle a la cara. Nunca es tarde para arrepentirse.
¡¡¡NUNCA ES TARDE PARA ARREPENTIRSE!!!

Aún recuerdo los días en que escuchaba tanta utopía luego de decidir lo que ahora me tiene tan apenada.
Y la frase estúpida "yo te conocí así... y así te quiero"
¡¡¡QUE MENTIRA MÁS GRANDE!!!
Y si no es mentira, ¿por qué siento lo contrario?

Extraño a mi angelito de la guarda, a mi Pepito Grillo.
Quisiera saber si aún existe... y si existe, aunque sea escondido detrás de otra persona, si aún me recuerda y me quiere como dijo hacerlo hace un tiempo atrás.
Quisiera por un momento tenerte en frente y decirte lo mucho que me haces falta en estos minutos, que quisiera tomarte la mano, mirarte a los ojos y escuchar tus lindas palabras que solías decirme cuando todo era distinto por tu parte.

Pepito Grillo: si llegas a ver esto alguna vez en la vida, quiero que sepas que estoy esperando que aparezcas de nuevo... ahora las cosas son distintas. Busco un poco de pruebas y restos de lo que alguna vez se convirtió en la más lindas de las promesas, y yo sé que tú tienes el paradero exacto de ellas, esten vivas o muertas. Si viven, quiero disfrutarlas por el tiempo en que ellas esten en pie; si ya han muerto, quiero dejarles flores, y decirles que sí creí en ellas, y que el problema fue esperar... esperar a que murieran.
Si tan solo supieras Pepito Grillo, lo mucho que imaginé encontrarme contigo. Fue tan triste ver que ya habías desaparecido, que creo que es eso lo que me ha hecho tener la profunda pena de la que he hablado últimamente. Esperé que fueras tú... y me encontré con otra persona.
Espero algún día reaparezcas en mi vida, como para atraparte y dejarte en un tarrito... o no, mejor eso no. Es mejor que aparezcas con las mismas palabras que tenías para mi bajo el sol.

Si alguien ve por ahí a mi Pepito Grillo, espero me lo devuelvan... o mejor que eso, díganle que lo estoy esperando.

Yo.

Canción de la semana:

Para vivir

(Pablo Milanés)


Muchas veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
Que a esta unión de nosotros
le hacia falta carne y deseo también,

Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
Que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti,

Y ahora ya ves lo que pasó
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
Y aunque es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,
si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz,

Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos y lo peor
es que ya no puedo sentir,

Y ahora tratar de conquistar
con vano afán ese tiempo perdido
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir.
Para vivir...

lunes, 30 de julio de 2007

Esto que no sé cómo se llama.

Viernes, 08:15 am.
Tomo la micro en la esquina de Pajaritos con Tristán Valdés. Nunca fue mi intensión tomar la micro ahí; es más, me iba a ir a Américo Vespucio, pero bueno. Yo iba completamente lúcida. A pesar de que tomé más de la cuenta durante toda la noche, llegué solamente al estado típico que se produce en mi cuando bebo más de dos combinados, es decir: mucha risa junto con mis amigas y ganas de que me hagan reir hasta con el peor de los chistes.
Subí a la micro, y un sentimiento de muchísima pena me invadió. Lloré todo el camino de regreso hacia mi casa, y sabía muy bien lo que me causaba esa profunda pena; y también sabía que, si la llegaba a manifestar, podía causar lo que siempre ha pasado. Fue así que preferí callar. Callar otra vez.
Llegué a mi casa cerca de las 9 de la mañana con una acidez y un hambre terrible. Comí la mitad de un pan, y luego me acosté. Dormí hasta las 13:30 hrs, y aún así, desperté con una migraña mundial. No busqué nada para evitarlo... sólo salí a mi patio y colgué mis jeans y mi chaleco para que se quitara un poco del olor a cigarro, y luego, me fui directo a la ducha.
Recordé la pena de la mañana y volví a llorar.
Salí de la ducha y serví el almuerzo con los ojos nublados de tanto llanto.
A las 14:30, llegó Félix a buscarme a la casa para cumplir con el compromiso que ambos adquirimos con un muy buen amigo de la familia. Y yo... dale que dale, seguía llorando. No supe explicarle el motivo de mi tremenda pena... creo que nunca lo comprendió, ni jamás podría comprenderlo. En ese momento, supe y entendí lo mucho que me afectan ciertas cosas, además de percatarme que no he sido curada de espanto y que aún sufro de esta maldita hipersensibilidad estúpida e incoherente, estado que a veces es el que más odio de mi, y que, ciertamente, es generado en gran parte por mi maldita cobardía y mi eterno miedo.
Recordé todo lo que había sucedido durante la noche; las cosas y las palabras.
Ciertamente, no soy moneda de oro ni nada parecido y creo conocer en gran parte todos mis defectos y, como a la mayoría de la gente, detesto que me los saquen en cara, pero, esta vez, fue esa una de las tantas cosas que me causaron esas tremendas ganas de llorar, y más de la persona que lo recibí; un ser
totalmente desconocido y que supo expresarse tan bien, que jamás me molestó que me dijera "pero ella era muy simpática". Recordé de inmediato eso de que yo le caigo mal a todo el planeta tierra y que la primera impresión que doy, es ciertamente la de un monstruo comegente de aspecto horrible.
Seguía la noche, seguían sucediendo cosas, la conversación era cada vez más agradable y nosotras, siempre coludidas y complices. Será por esto que quiero tanto a estas cabras... que me acepten como soy, es lo que más alabo de esta relación de amistad.
En fin...
algunas hablaban más de la cuenta y otras tratábamos otros de temas de nuestro interés, o más bien, eramos sinceras y entregábamos nuestra respetada opinión.
Les dije en algún momento, a alguna hora de la madrugada "¿saben?, tengo como pena..."
Me miraron, expliqué y comprendieron. Varias respondieron "imagínate yo que..." o bien, "que me queda a mi", y no faltaron los halagos como "tú te sacaste el loto" [felicitaciones para Jenny, adjudicadora de este cumplido]
Miraba a mi alrededor, y cada vez sacaba conclusiones distintas. Algunas las comentaba, otras, las más dolorosas, las guardé [y siguen guardadas].
También recuerdo que imaginamos, hablamos de diversas ilusiones, compartimos experiencias, y bla, bla, bla.
Luego, las cosas fueron variando en forma y expresión: recuerdo las diefrencias de opiniones, las dicusiones y los enojos, que hoy [me vengo a enterar], se han convertido en nuevos cahuines extraños que no tienen ningún fin. Eso me enoja. Me enoja demasiado...
Y me da la pena y sigo con esta ehthupidez...
Esta cosa que no sé cómo se llama.

viernes, 27 de julio de 2007

Duele de verdad... ponte en su lugar.


Dicen que cuando el gato sale, los ratones están de fiesta... y si pos.
Ayer mi mamá se fue de nuevo a la playa con sus amigos entrañables de la juventud, a la casa de Los Tebos, en Horcón; lugar donde veraneamos.
Así que como buena ratona, comencé con mi éxodo hacia la cama de dos plazas de mi mami, en el primer piso, al lado del teléfono y frente al baño.
Me acosté, yo creo que antes que las gallinas.
Vi las noticias en posición horizontal.

Me impactó la misma noticia de toda la semana... pero esta vez, fue el triple. Las manifestaciones, me partieron el alma.
El paseo Ahumada, plagado de pares de zapatos... "¿qué es esa weá?" - pensé.
Impactante... un grupo de mujeres, tanto aquí, en pleno centro de Santiago, como en valparaíso en la plaza Sotomayor, realizaban una prostesta en contra de los hombres golpeadores.
Gritaban: "¡¡¡Quien ama no mata, no humilla ni maltrata!!!"... ¿y los zapatos? - me pregunté, y resultaron ser un par de zapatos de propiedad de cada mujer asesinada a manos de un hombre en un cruel y despiadado acto de violencia.
31 casos de femicidio han sucedido en el transcurso de este año en nuestro país.
El último caso es realmente impactante: una mujer rociada con bencina por su pareja, y luego encerrada en un auto el cual terminó envuelto en llamas, ¿desgraciado, cierto?... pero eso no es todo: la mujer estaba embarazada con 8 meses de gestación.
La mujer aún está en el hospital con riesgo vital, pues sus vias respiratorias están muy dañadas, y abruptamente se dio término a su embarazo con una cesaria de urgencia. El bebé sobrevivió.
Muchas mujeres han comentado... sobre todo aquellas que han sido golpeadas. Al hablar sus ojos se llenan de lágrimas, y los míos también.
Muchas veces me he preguntado qué es lo que pasa por la cabeza de un hombre al momento de golpear una mujer... quizás la rabia y las ganas de decir "has colmado mi pasciencia", o simplemente "me caes mal", o quizás "no seas imprudente", o puede ser "déjame tranquilo", también es propable que "me aburriste" sea la opción correcta.
Uf...
hay tantas formas de maltrato... las pienso y me da rabia, porque quizás eso conlleve a percatarse que quizás la mayoría de las mujeres hayan sido maltratadas al menos una vez en su vida, y no solamente por haber recibido un golpe.
Waaaaaaaaaaaaa...
me dan muchas ganas de llorar con esto, y yo con mi sensibilidad a flor de piel.
Más encima, piden que se denuncie...
seamos honestas. Si mi pareja a la cual amo, me maltrata [física o psicológicamente], ¿qué es lo que hacen primero?

a) Esconderse o tratar de calmar un poco la situación
b) Responder de igual forma
c) Gritar para que se entere todo tu entorno y que se enteren de: "Ella es golpeada"
d) Pezcar un teléfono y decir: "la persona que más amo en esta vida, me está golpeando... venga a buscarlo y lléveselo a la cárcel"

Supongo que, según el carácter de cada una de nosotras, la respuesta será distinta... inmediata o no, siempre la respuesta será una de estas, pero les aseguro, que núnca será la última.
En fin...
uno podría estar toda la tarde escribiendo acerca de esto, sacando millones de conclusiones, y finalmente el misterio seguirá... aunque nada me quita de la cabeza que todo hombre es potencial golpeador. Así como la oportunidad hace al ladrón, también puede hacer al golpeador; no me cabe la menor duda.

Besos a todos.

jueves, 26 de julio de 2007

Una linda experiencia... I parte.



Esta moda de los blogspot, me insta a construírme uno también... no sé si irá a resultar, pero ya que todos se quejan de que escribo mucho en mi fotolog, mejor me hago una cosa de estas y escribo hasta que me de hipo.

Para dar inicio a este pequeño cuchitril, he de comenzar comentado mi tan bullado viaje a La Tirana.
Primero, he de mencionar, que siempre fue un sueño estar ahí, pero que por diversas situaciones, que ahora no van al caso, nunca pude ir... hasta este año.
Partió nuestro viaje sin siquiera subirme al bus. Fue más o menos una semana de tira y afloja, entre la compra de pasajes y preparativos o "detalles" que no podían faltar. Y como mujer, una suele pensar en todo... o en casi todo. Por poquito no me llevo el scaldassono, después de que tanto me asustaran con el frío nocturno.
Logramos al fin subirnos al bus el día viernes 13 de Junio a las 16:30 hrs.
El viaje para allá duró 25 horas y media, de las cuales yo creo que unas 19 estuve despierta, mirando todo, cual huasa.
Nos detuvimos en La Calera, Coquimbo, La Serena, Copiapó, Antofagasta y otras ciudades que no recuerdo.
Nos tocó pasar el desierto de día... al principio es maravilloso ver esa inmesidad y plenitud, pero después de una hora, lo único que quería ver, era algo verde... daba lo mismo si era un árbol o un carabinero.
Luego de taaantas películas, video clips, seriales y comestibles varios, llegamos a Iquique a las 6 de la tarde del día 14 de Junio a Iquique, con un montón de bolsos que no hayábamos cómo acomodar.
Tomamos un colectivo que nos dejó en la salida de los buses hacia el Pueblo de la Tirana... viaje que supuestamente, no duraría más de una hora [que en realidad fueron dos] y que finalmente nos dejó en el pueblo mismo y a un paso del lugar donde nos íbamos a quedar.
No hallaba la hora de bajarme, dejar de estar sentada y caminar un par de metros, pero, en eso se subieron esos tipos que aparecen cual Carlos Pinto, de la nada. Subió entonces un funcionario de investigaciones al mini bus [un rati po'] y comenzó a recolectar los carné de identidad de todos los pasajeros. Ahí tuvimos que esperar a que el ser verificara nuestros antecedentes y que finalmente, entregaran la cédula para AL FIN BAJARNOS!!!
Por esas cosas que uno nunca sabe por qué suceden, apareció nuestro amigo Benjamín Parra para rescatarnos de ese mar de gente y ayudarnos con los bultos que llevábamos.
Llegamos directamente a armar la carpa y de ahí, nos sentamos a comer algo de "comida decente".
Luego de eso, caminamos hasta la plaza por una calle atiborrada de gente.
Los bombos se escuchaban desde la entrada del pueblo... y el corazón ya se me salía.
Llegué a la plaza, miré hacia la iglesa y ahí recién aterricé. NO PODÍA CREERLO!
Muchos bailes religiosos, cada uno con su banda, y yo embobada con sus trajes y con la cantidad de personas.
Luego de eso, nos encontramos con mucha gente: amigos y conocidos... todos estaban ahí, y yo también.
La primera noche, estuvimos un rato compartiendo en la casa de los morenos chilenos de La Florida, en compañía de gente que queremos muchísimo y también gente que recién conocía.
Luego de un rato, nos marchamos y llegamos a compartir con nuestros amigos más cercanos.
Bieeeeeeen entrada la noche, me ganó el frío, y me fui a la carpa.
El resto de lo que pasó esa noche, es requetecontra chistoso, pero mejor me cayo pa' que no me reten... jajajajajajajajajaja.

El día quince me levanté muy temprano porque el sol, ya me daba directo en la cabeza, y porque la ubicación de la carpa favoreció a que esta se convirtiera en un horno.
Después de tramitar mil cosas, y en honor al tremendísimo calor que hacía, rescaté mi tenida veraniega y nos largamos a la plaza.
Así pasamos el día... entre el sitio en que nos quedábamos y la plaza. La sensación térmica de todos los días, era cercana a los 30º y más de temperatura.
Cercana la noche, partimos a abrigarnos y a sacarnos la tierra del cuerpo.
Mi pelo era algo sin precedentes: blancucho por la tierra y muuuuuuuuuuy enredado.
Mis labios empezaron a mutar fruto del calor, al igual que la piel de la cara... peor que una semana entera de estadía en Los tebos.
Llegó la noche y con ello la misa del alba en la plaza.
Es uno de los momentos más lindos.
A la media noche, fuegos artificiales, el himno nacional y la infaltable "viva ya, viva ya, reina del Tamarugal..." Jamás le había encontrado tanto sentido a esa canción. Y yo muy emocionada, quería puro llorar, pero veía las caras de felicidad de mis amigos y de Félix que siempre estuvo a mi lado y pensé "sería ridículo llorar".
Luego de eso y luego de mucho intentar, logramos que los carabineros nos dejar pasar hasta la plaza, caminando en contra de la gente que venía saliendo de la misa.
Llegamos a la plaza y mientras los chiquilos tocaban, comencé a caminar para cualquier parte. Todo me sorprendía... igual que al principio.
Me encontré con el director de mi Conjunto folclórico, Don Sergio Rodríguez.
Fue una inmensa felicidad, y lo único que atiné a decirle fue : "estoy vuelta loca".
Caminamos juntos al rededor de la plaza, nos fumamos unos cigarros, y luego nos despedimos.
Volví al lado de Félix y mis amigos, la banda "Fuerza Maestra".
Así terminaba poco a poco el alba y el día 15.
Llegamos a la carpa y en el tremendo despelote que había, me quedé dormida. Pucha que sentí frío esa noche... y hace dos días me enteré de que esa noche había sido la más fría de todas. Cerca de 7º bajo cero.
Día 16... y yo luchaba con mi herpes que ya se asomaba y el calor me tragaba.
Los chiquillos tocaron ese día a pleno sol.
Hacía hambre y sed. Fuimos donde la señora salvadora del carrito, y luego a la picá. Yo andaba media decaída y muuuuy cansada, pero nunca como pa' quedarme encerrada en la carpa.
La noche llegó derrepente, y yo con hipotermia con polera sin mangas. Pedí prestado un chaleco y ahí me quedé.
En la noche, la cosa ya estaba más relajada. Fuimos con Félix a la plaza y sacamos muchísimas fotos.
Llegada la noche, saqué mi guaterito, lo llené con agüita caliente, y vuelta a hacer tutito.
La siguiente mañana, despertamos con bombos, platillos y matracas de despertador.
Los chiquillos de la carpa grande gritaban cada tontera que era imposible no cagarse de la risa... así que no quedaba otra más que levantarse.
Así partimos a la romería a los dos cementerios del pueblo.
Terminamos pasado el medio día... muertos de hambre.
De lo que pasó en la tarde y en la noche, no me acuerdo mucho... pero, si es que no me equivoco, fuimos a la plaza, a la casa de los morenos de la florida y eso.
El siguiente día, era el día de las despedidas.
El fervor se vive mucho más que en toda la fiesta al ver que los danzantes se retiran de la iglesia y se despiden de "La Chinita" de rodillas y cantando. Jamás voy a olvidar la cara de mi amiga Pilu y su tristeza cuando se despidió con su baile "la Diablada Victoria".
Luego fue el turno el nosotros...
Mucha pena sentí... y se me cayeron los lagrimones.
Así terminaba la fiesta... los bailes iban desapareciendo poco a poco, ya no se escuchaban tantos bombos y mis amigos empezaban a irse.
Luego sería mi turno.
Por una parte feliz de volver a casa, pero triste por no haber disfrutado más la fiesta. Y me confié, sí, me confié en volver algun día... pensé en que a mi mamá le hubiese gustado estar ahí. Ese es el otro sueño... poder ir con ella alguna vez, con mi papá y mi hermana y quién sabe, quizás con mis hijos más adelante.

A grandes rasgos, esto es por todo lo que pasé.

Una hermosa Experiencia.
Agradecimientos, miles: A Félix y su eterna compañía, a mis amigos de "Fuerza Maestra", especialmente al Parra y al Pela'o, a las hermanas Viera y su familia, a mi amiga Pilu, a mi familia que me ayudó a cumplir este sueño, etc, etc, etc.

Saludos a todos.
Se me quedan bastantes cosas en el tintero... pero cuand me acuerde, de más que las escribo... ahora nadie me puede decir nada porque escribo demasiado
=)

Yo.