Ya se acaba el mes de Noviembre, ya se acaba el año, pero aún recuerdo cuando fui al centro a inicios de Noviembre y frente a la catedral, se levantaba imponente una estructura metálica de forma cónica que finalizaba en punta en su extremo superior. No recuerdo muy bien qué andaba haciendo en esos lados, pero sí recuerdo claramente que me agarré la cabeza y exclamé "¡Chucha!... ¿ya?, ¿tan pronto?... si ni aún me han entregado mi cheque de Septiembre!!!". Mi vieja me miró y me dijo: "si po'... si ya no falta nada. Este tiempo se pasa volando"
Rabié como por 3 cuadras más, cual resentida social en contra de los aires navideños tan precipitadamente adelantados.
Recordé también, que hace más menos un año, reproducía el mismo comentario.
No logro encontrar la maldita razón a este fenómeno anti navideño que se produce en mi. Aunque debo reconocer que el año pasado, se me quitó practicamente en la cena de noche buena, cuando ya no se puede luchar en contra de nada y uno se deja llevar por la festividad familiar.
La semana pasada, mi papá [como todos los años], me preguntó por el msn: "Hija: ¿qué le va a pedir al viejito pascuero?"... y yo, sin mediar provocación comencé a tipear y me caían solas las lágrimas como si fuera el llanto más amargo de mi vida. Le respondí de la forma más sincera que encontré: "Papá... quiero neuronas, pa' saber qué voy a hacer con mi vida de ahora en adelante".
Yo, lloraba callada, creo que nadie se dio cuenta a pesar de que sollozaba fuerte y trataba de respirar hondo para contener un poco tanta pena que tenía guardada.
En ese momento me pregunté hace cuanto no derrochaba lágrimas, y creo que me sorprendí al darme cuenta de que tenía un llanto guardadito por ahí; acumulación de muchas cosas que llevo en la cabeza.
Pensé en un minuto tantas cosas que quiero... pero ninguna es como para regalo navideño, o sea, nada que mis progenitores pascueros pueden regalarme, entre ellas: fuerza, suerte, ánimo, valentía y un etcétera de cosas más.... buena, también ganarme el kino o el loto, que, si bien, no harían mi felicidad, pero puta que me ayudarían!
En estos últimos meses han pasado muchas cosas, creo que no tan relevantes como para cambiar el curso de mi vida o algo por el estilo, pero que me han tocado en lo más profundo de mi corazón; ese corazón de "Soa" que florece ante cualquier cosa que me cale en lo prufundo del alma.
En estos momentos, me estoy preparando para ver algo que jamás quisiera que sucediera, pero que creo también, es parte del cilo que cumplimos todos dentro de un lugar... aunque, con lo egoísta que soy en algunos aspectos, quisiera pedir de rodillas a Dios y al mundo que de mi no se alejen personas que tanto quiero y con las que he compartido bellos momentos en lo que es mi cable a tierra y mi pasión más grande... la danza.
La dura que eso me tiene mal, muy mal... al punto de que en algún momento pensé en yo también tomar mis maletas y despedirme de dónde estoy, pero, luego de mucho pensar, esto es una de esas pruebas en las que uno debe salir airoso y con la frente en alto, pero la pena no me la saca nadie.
En fin...
Otra de las cosas que me tienen medio apenada, es que esto de que ya las fiestas se vengan encima, y sentir de forma cada vez más fuerte la falta de mi abuela.
No me imagino el sentarme a la mesa en noche buena o en año nuevo, y que ella no esté. No saben lo mucho que me duele.
Será por eso que me resisto a pasar el año nuevo en otro lugar que no sea mi casa, porque siento que es como dejara sola. Jamás pasamos la fiestas en otro lugar, ¿por qué hacerlo ahora que ella ya no está?... no, yo no quiero. Es como una especie de pataleta de cabra chica que tengo en este minuto, a pesar de que falta casi un mes pa' que se acabe el año. Y ojo, que con esto no quiero herir a nadie, pero es lo que siento, y más sabiendo que las personas que queremos viven tan cerca de nosotros [excepto por mis padrinos, la Jime y el Pato... pero ellos siempre están acá, y por Felipe y Óscar]
Y así pos.
Suficientes cosas que me tienen un poco cabizbaja, un poco bastante.
Ya.
juro escribir algo más, antes de que se acabe el año.
Yo creo que de vuelta de La Serena tendré mucho que reflexionar, y ahí me pegaré un buen patinazo en este cuchitril.
Saludos a todos los que pasen por acá.
"Soa Joka"... casi casi Jokyta!
Rabié como por 3 cuadras más, cual resentida social en contra de los aires navideños tan precipitadamente adelantados.
Recordé también, que hace más menos un año, reproducía el mismo comentario.
No logro encontrar la maldita razón a este fenómeno anti navideño que se produce en mi. Aunque debo reconocer que el año pasado, se me quitó practicamente en la cena de noche buena, cuando ya no se puede luchar en contra de nada y uno se deja llevar por la festividad familiar.La semana pasada, mi papá [como todos los años], me preguntó por el msn: "Hija: ¿qué le va a pedir al viejito pascuero?"... y yo, sin mediar provocación comencé a tipear y me caían solas las lágrimas como si fuera el llanto más amargo de mi vida. Le respondí de la forma más sincera que encontré: "Papá... quiero neuronas, pa' saber qué voy a hacer con mi vida de ahora en adelante".
Yo, lloraba callada, creo que nadie se dio cuenta a pesar de que sollozaba fuerte y trataba de respirar hondo para contener un poco tanta pena que tenía guardada.
En ese momento me pregunté hace cuanto no derrochaba lágrimas, y creo que me sorprendí al darme cuenta de que tenía un llanto guardadito por ahí; acumulación de muchas cosas que llevo en la cabeza.
Pensé en un minuto tantas cosas que quiero... pero ninguna es como para regalo navideño, o sea, nada que mis progenitores pascueros pueden regalarme, entre ellas: fuerza, suerte, ánimo, valentía y un etcétera de cosas más.... buena, también ganarme el kino o el loto, que, si bien, no harían mi felicidad, pero puta que me ayudarían!
En estos últimos meses han pasado muchas cosas, creo que no tan relevantes como para cambiar el curso de mi vida o algo por el estilo, pero que me han tocado en lo más profundo de mi corazón; ese corazón de "Soa" que florece ante cualquier cosa que me cale en lo prufundo del alma.
En estos momentos, me estoy preparando para ver algo que jamás quisiera que sucediera, pero que creo también, es parte del cilo que cumplimos todos dentro de un lugar... aunque, con lo egoísta que soy en algunos aspectos, quisiera pedir de rodillas a Dios y al mundo que de mi no se alejen personas que tanto quiero y con las que he compartido bellos momentos en lo que es mi cable a tierra y mi pasión más grande... la danza.
La dura que eso me tiene mal, muy mal... al punto de que en algún momento pensé en yo también tomar mis maletas y despedirme de dónde estoy, pero, luego de mucho pensar, esto es una de esas pruebas en las que uno debe salir airoso y con la frente en alto, pero la pena no me la saca nadie.
En fin...
Otra de las cosas que me tienen medio apenada, es que esto de que ya las fiestas se vengan encima, y sentir de forma cada vez más fuerte la falta de mi abuela.
No me imagino el sentarme a la mesa en noche buena o en año nuevo, y que ella no esté. No saben lo mucho que me duele.
Será por eso que me resisto a pasar el año nuevo en otro lugar que no sea mi casa, porque siento que es como dejara sola. Jamás pasamos la fiestas en otro lugar, ¿por qué hacerlo ahora que ella ya no está?... no, yo no quiero. Es como una especie de pataleta de cabra chica que tengo en este minuto, a pesar de que falta casi un mes pa' que se acabe el año. Y ojo, que con esto no quiero herir a nadie, pero es lo que siento, y más sabiendo que las personas que queremos viven tan cerca de nosotros [excepto por mis padrinos, la Jime y el Pato... pero ellos siempre están acá, y por Felipe y Óscar]
Y así pos.
Suficientes cosas que me tienen un poco cabizbaja, un poco bastante.
Ya.
juro escribir algo más, antes de que se acabe el año.
Yo creo que de vuelta de La Serena tendré mucho que reflexionar, y ahí me pegaré un buen patinazo en este cuchitril.
Saludos a todos los que pasen por acá.
"Soa Joka"... casi casi Jokyta!




















